bullying

“Me dicen que bailo como Michael Jackson. Ya no lo soporto más. Perdónenme, papá y mamá”. Así, Janet –de 13 años– describía el dolor que sentía cada vez que sufría un ataque de epilepsia y sus compañeros se burlaban de ella. Esta inexplicable crueldad –sumada a la inclemencia de sus maestros– terminó induciéndola al suicidio.

Este caso reflejaría una triste realidad: la inacción de nuestras autoridades ante trágicos hechos que se pudieron haber evitado. Lo más grave es que la muerte de Janet no es un hecho aislado pues en lo que va del año se han reportado 32 casos que han merecido la intervención del Ministerio de Educación (Minedu).

Entre ellos figuran siete suicidios de escolares. Estos hechos fatales tuvieron como móviles, además de casos de bullying, problemas de bajas calificaciones y otros, según reportes oficiales del mencionado sector.

Pero eso no es todo. En los centros educativos también se han denunciado acosos sexuales entre compañeros de aula, actos de pandillaje que han dejado alumnos heridos y la venta y consumo de drogas.

Es más, se reportó un caso de agresión física cometida por un docente en agravio de su alumno.

SE PUDO EVITAR

La muerte de Janet se pudo haber evitado. En su aula del primer grado de secundaria del colegio Víctor Raúl Haya de la Torre, en Manchay (Cieneguilla), todos conocían de las agresiones verbales de las que la menor era víctima.

Sin embargo, nunca nadie hizo nada y, finalmente, el pasado 23 de agosto, la escolar mezcló una gaseosa con un raticida y se quitó la vida. Pese a ello, el director del centro educativo, Asunción Córdova, sigue en su puesto y recientemente ha comenzado a coordinar charlas psicológicas para sus alumnos.

Otro de los últimos casos que ha llamado la atención es el de una estudiante de 9 años del colegio Ferrocarril, de Chosica. Esta pequeña fue agredida por un compañero hasta el extremo de que, ahora, deberá ser intervenida quirúrgicamente en el hospital Guillermo Almenara.

MEDIAS ADOPTADAS

En diálogo con Perú21, Marcos Tupayachi, director regional de Educación de Lima, informó que cuando se reportan casos de acoso escolar “se suspenden las clases en el colegio por dos días, a fin de reflexionar sobre las acciones que se deben adoptar”.

Refirió que en el colegio Ferrocarril, en Chosica, la directora Yenny Mamani fue separada temporalmente. “En caso de negligencia por no informar sobre los hechos acontecidos, se sanciona con la suspensión a los directores y a los profesores”, afirmó.

EL PROBLEMA DE DROGAS

Otro de los graves problemas que amenaza a los colegios de la capital y que tiene que ver con la violencia entre alumnos es el incremento del consumo de drogas, según lo demuestra un reciente estudio de Devida.

El informe revela que el 31.5% de los adolescentes considerados agresores toma bebidas alcohólicas y el 25.5% fuma tabaco. Lo más alarmante es que el 6.7% consume marihuana; el 4.6%, éxtasis; el 4.1%, PBC, y el 3.9%, cocaína.

Otras cifras preocupantes son las del estudio realizado por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) en América Latina. Este revela que el 56% de los alumnos del sexto grado de primaria de 165 escuelas –a nivel nacional– ha sufrido algún tipo de violencia en el último mes.

Según Richard Cardillo, experto en temas de convivencia escolar, la violencia en los colegios no se soluciona expulsando al alumno. “Los profesores deben olvidarse de que enseñar matemáticas es su único trabajo. Pueden incluir actividades de integración”, dijo.

DATOS

– César Bazán, responsable de la Estrategia Nacional contra la Violencia Escolar del Minedu, señaló que ante los mencionados hechos se formarán equipos interdisciplinarios conformados por un psicólogo, un trabajador social y un educador. Se habilitarán los portales www.pazescolar.pe y www.siseve.pe.

– El Ministerio de Educación informó que durante las actividades de prevención se ha atendido a 16,386 estudiantes.

Fuente: Perú 21.pe

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