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Marlene Sotelo Rosado, quien obtuvo el máximo puntaje en la Evaluación Excepcional de Directores, afirmó hoy que conducir un colegio puede ser en ocasiones duro y estresante, pero que cuando los docentes tienen vocación, respeto y amor hacia los niños -la razón de ser de todo plantel- todo esfuerzo siempre vale.

Doctora en Ciencias de la Educación, la directora del colegio público 7077 Los Reyes Rojos, en Chorrillos, obtuvo nota 100 en la citada evaluación, realizada el pasado 3 de agosto por el Ministerio de Educación y en la que participaron voluntariamente 8,500 directores y subdirectores de todo el país.

Afirmó que eligió su vocación desde muy pequeña, al tener maestros que la marcaron y la encaminaron a elegir este apostolado. Su padre, a pesar de ser militar, y su madre, una secretaria que prefirió dejar su carrera para dedicarse a sus hijos, la educaron con mucho amor y dedicación, resaltó.

“Creo que mi destino siempre fue trabajar con los más pequeños, de inicial y primaria. Ellos me han enseñado a desarrollarme como persona, a ser más humana, a aprender de su humildad, sencillez y transparencia”, comentó a la agencia Andina, que la visitó en el asentamiento humano donde está ubicado el colegio.

Sotelo, que tiene 29 años como profesora y 16 como directora, enfatizó que el trabajo del director no es fácil, al ser muchas veces duro, estresante y que requiere mucho control emocional. “Hay que tener paciencia y los objetivos claros. Hay que saber tratar a las personas y recordar que todos tenemos una historia detrás y un futuro por delante. Y al final, todos queremos que los alumnos mejoren, que tengan éxito, que estén preparados para la vida”.

Recordó sus primeros días de funciones como directora, en Huancayo, con niños golpeados por la violencia terrorista que se vivió en nuestro país. “Eran pequeños con escasez emotiva y afectiva, parte de una cultura totalmente diferente. ¿Cómo no luchar por ellos?”.

En Lima, dijo, uno de los principales desafíos fue hacer crecer Los Reyes Rojos de Chorrillos, creado en vida por el educador Constantino Carvallo aunque luego fue transferido al sector estatal. “Lo recibí con 50 alumnos, había niños pandilleros, que consumían terokal y padres que se dedicaban a la vida fácil. Pensaban que ese colegio iba a cerrar y para mí fue todo un reto, así como para mi personal”.

En el 2004, ante esa situación, Sotelo puso en marcha un plan de trabajo denominado “Pedagogía del Amor y del Respeto”, talleres de sensibilización para maestros y padres, se incrementaron las horas pedagógicas para alumnos con problemas de aprendizaje y se mejoró la infraestructura gracias a la colaboración de los propios padres de familia.

“Queríamos demostrar que en la plana docente había gente muy profesional y con vocación. Nos propusimos darle mucho cariño a nuestros estudiantes. En la actualidad, todos los maestros se quedan como mínimo una hora pedagógica más para acompañar los aprendizajes de algunos niños y eso se hace de manera voluntaria porque hay vocación”.

Como resultado de todas esa buenas intenciones, el colegio tiene ahora 500 escolares en los niveles inicial y primaria, 18 docentes en turnos de mañana y tarde, una infraestructura más óptima y lo que es mejor: sus alumnos obtuvieron, a nivel de la UGEL 7, el primer puesto en matemática y comunicación durante la Evaluación Censal 2012 del Ministerio de Educación.

A sus 52 años, Marlene Sotelo señala que algunas claves para mantener un buen clima en el colegio es “no prolongar las peleas o discusiones”, escuchar mucho a los padres, hacerles participar en Escuelas para Padres y mantener las buenas relaciones con la comunidad, así como el alcalde de la jurisdicción.

Ella que ahora está feliz por tener a sus tres hijos profesionales (un abogado, una nutricionista y un administrador de empresas que la hace guiños a la educación) envió finalmente un mensaje a los docentes de todo el país, a quienes pidió luchen día a día por ser mejores. “Hay que exigirnos siempre para lograr nuestras metas”.

Pidió, asimismo, al Ministerio de Educación mejores incentivos para los docentes que, gracias a la imaginación y esfuerzo, han logrado mejorar los aprendizajes de sus escolares porque “eso nos motiva para seguir creciendo y haciendo nuestro trabajo”.

La Evaluación Excepcional de Directores se desarrolló en dos partes: la Prueba de Comprensión de Textos Funcionales al Ejercicio Directivo y la Prueba de Solución de Casos, que permite medir el liderazgo en la conducción de la escuela. Quienes aprobaron este concurso continuarán en sus cargos por 3 años más y recibirán una asignación mensual adicional entre 400 y 800 soles.

Fuente: Andina

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