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El director regional de educación, Marco Tupayachi, dice sobre el reciente examen que todos se basan en una misma matriz.

¿Es el mismo examen para todos en Perú?

La matriz es la misma para todos los docentes del país. Es una muy específica que contiene todas las competencias que se exige en el maestro de hoy, en el marco de buen desempeño docente: cómo caracterizar al buen docente, educación no memorística, no repetitiva. Sobre la base de esa matriz cada región elabora la prueba.

¿Por qué?

Porque cada región tiene su peculiaridad, no se tienen las mismas características entre Loreto y Lima, entre Puno y Piura. Se toma en cuenta la casuística para colegios interculturales, por ejemplo, se indaga sobre procesos de idiomas, diferentes en una escuela rural que en otra. No tengo a mano cómo lo elabora cada región. Por lo general se lo encargan a una Universidad o institución especializada que lo preparen en función a la matriz.

¿Quién prepara el examen en Lima?

En el caso de Lima se encargó a un grupo de especialistas de amplia experiencia. Previamente se hizo un trabajo de consultas para elaborar la matriz. Se encargó el procesamiento a la empresa privada.

Eran seis pruebas diferentes por nivel o modalidad: educación inicial, primaria, secundaria, alternativa, básica especial, básica alternativa y técnico productiva. El nivel de satisfacción ha sido unánime. No hemos tenido cuestionamientos u observaciones de los docentes sobre las dificultades de las preguntas o las alternativas. La prueba no está enfocada en memoria y teorías, sino que indagamos conocimientos que se aplican a la solución de problemas y casos.

¿Se puede hacer una medición transversal?

Quizá una línea de comparación estadística, pero en base al contenido de la prueba es difícil. En la matriz se indaga que el maestro debe al leer un texto pueda inferir la idea principal del texto, es una capacidad que se pide a todos los maestros; la casuística de la lectura debe responder, por ejemplo, a la realidad de un ashaninka, a las leyendas de Tumbes, si así sea el caso. En Lima se usó mucho la realidad urbana. Lo mismo ocurre en matemática.

 

¿Esta forma de tomar las pruebas, tan específica por región no impide que por ejemplo un profesor aprobado pueda entrar a una plaza disponible en otra región, como Tumbes, donde hay desaprobados?

Si hubiera una política nacional y la decisión de los maestros aprobados para desplazarse a Tumbes, por ejemplo, lo podrían hacer.

Pero para eso, además, el docente habría tenido que tomar el examen en Tumbes…

Sí, pero no tomó el examen en Tumbes. Tendríamos que tomar una política nacional, pero esto tiene complicaciones, porque depende del proyecto de vida del maestro, que quisiera desplazarse a otra zona.

¿Cómo es la calificación?

Es de 0 a 20.

¿Cuántos docentes fueron evaluados?

Fueron evaluados 15.635, que postulaban a 3.571 plazas. De estos postulantes, aprobaron de 11 a 19, el 68.62%, es decir 10.728. El 31.28%, o sea 4.907 maestros, fueron desaprobados.

No todos van a estar en una vacante. En primaria tuve 596 plazas y 733 postulantes con notas de 15 a 18. La adjudicación es en estricto orden de mérito. Los mejores maestros con los mejores resultados en esta prueba, irán a primaria y secundaria. En este último nivel hubo 1.393 vacantes y aprobaron 2.012 con notas entre 14 y 18. Van a ingresar solo los que tengan de 15 para arriba.

¿Qué pasa con los docentes desaprobados?

Los desaprobados por lo general buscan entrar a centros privados. Tenemos una sobreoferta educativa de docentes porque no se reguló el número de profesionales en educación que necesita el país.

Fuente: El Comercio.pe

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