Ningún colegio nacional cuenta con psicólogo pese a ley ‘antibullying’

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Ley 29719 exige designar psicólogo para cada escuela durante este año. Voceros del Minedu y el Mimdes no están de acuerdo con la norma

Los casos de niños y adolescentes víctimas de acoso escolar no tienen freno. El último sábado Tracy Merino Robles, una adolescente de 17 años, decidió que ya no valía la pena vivir.

“Perdóname, mamá; perdóname, papá”, escribió en una carta de despedida antes de tomar un raticida en su casa en el A.H. Ramiro Prialé en Villa María del Triunfo. En aquella nota ella acusaba a dos compañeras de su salón de robarle su USB.

Aquel día, su madre Sandra Robles y su hermanita de 10 años habían salido al cumpleaños de un familiar. Tracy no quiso ir. Al llegar a la medianoche, volvieron a casa y la encontraron tirada en la sala botando espuma por la boca. Era demasiado tarde.

EL USB

“Era de cuatro gigas y nos costó 35 soles. Lo compramos juntas”, recuerda con gran tristeza la señora Sandra. Para muchas familias comprar un USB no significaría un gran esfuerzo, pero ese no era el caso de la familia de Tracy.

Durante varias semanas les pidió a sus padres que le compraran el dispositivo para guardar sus archivos de Photoshop. Ella no tenía computadora, pero estudiaba inglés y diseño en un instituto todos los domingos.

“Como teníamos que pagar los libros de mi hija menor, no había plata. Comenzamos a ahorrar”, cuenta su mamá. Finalmente su padre, Pedro Merino, quien trabaja como cobrador de combi, completó el dinero para comprar el USB. La adolescente nunca llegaría a usarlo.

LE TENÍAN BRONCA

Profesores y amigos estaban al tanto de la pérdida desde el miércoles. Sin embargo, Tracy jamás se lo contó a sus padres.

Walter Usucachi, tutor de su salón (Quinto B) del colegio 6014 Virgen del Carmen, recuerda que desde el miércoles ella se quejó del robo. “La auxiliar de disciplina estuvo viendo el tema pero no lo encontraron”, dijo.

¿Por qué le robaron el USB? “Le tenían bronca. Unas chicas de su salón le voltearon su mochila y le tiraron sus cosas. Ahí desapareció su USB”, explica su amiga Estefany.

¿La molestaban con frecuencia en el colegio? “Sí la molestaban, pero lo normal”, responde una amiga. “Como en todo colegio, los chicos se burlan del gordo, del flaco, del que tiene lentes”, comenta uno de sus profesores.

“Ella me contó que le decían ‘Meorino’ y que no les gustaba”, recuerda su madre.

No era la primera vez que Tracy encontraba un ambiente hostil en las aulas. Cuando cursaba segundo año de secundaria su madre decidió retirarla de otro colegio, pues “siempre le jalaban el pelo”. Tímida, infantil, una chica de su casa, así la recuerdan.

“No era rebelde ni liberal. No era agrandada. No iba a fiestas. Se comportaba como una niñita”, dicen sus amigos.

Los familiares y profesores de Tracy coinciden en que no habían notado ningún cambio en su carácter antes del suicidio.

Jorge Salinas, subdirector del colegio, demandó al Ministerio de Educación (Minedu )destacarles ayuda profesional. “Nosotros no somos psicólogos para darnos cuenta de estos problemas”,comentó.

NO HAY PSICÓLOGOS

No obstante, parece que Salinas tendrá que esperar. Pese a que la Ley 29719 ¿ –llamada ‘antibullying’–, promulgada el 24 de junio de este año, establece la necesidad de designar un psicólogo en cada institución educativa, esto no se ha cumplido en ningún colegio nacional.

La norma precisa que hasta diciembre del 2012 se debe implementar en forma progresiva dicha medida.

¿Por qué no se avanzó? María Teresa Ramos, jefa de la Dirección de Tutoría y Orientación (Ditoe) del Ministerio de Educación (Minedu), informó que actualmente su sector solo cuenta con 150 psicólogos para realizar campañas contra el ‘bullying’ en los 5.157 colegios nacionales de Lima y Callao.

“Su labor es capacitar a directores y tutores en la prevención de la violencia escolar. Desde junio visitaron 410 colegios. En realidad, no hay suficientes psicólogos para cumplir con esa norma”, explicó.

Por su parte, Jhon Gamarra, subdirector de Defensorías del Ministerio de la Mujer y Desarrollo Social (Mimdes), también consideró complicado implementar la ley.

“El bullying no es un tema de psicólogos. Eso es buscar otro parche. Esa norma no fue consultada ni al Mimdes y ni al Minedu. El ‘bullying’ se debe trabajar con los padres y los profesores”, refirió.

Cabe recordar que en el Perú hay 37 mil colegios públicos, entre primaria y secundaria, y solo 17.150 psicólogos colegiados.

Consultado al respecto, César Neira Magán, decano del Colegio de Psicólogos del Perú, defendió la norma y sostuvo que sí se debía incluir a un psicólogo en cada colegio.

“Por el momento, no hay psicólogos suficientes pero poco a poco habrá más. Hay 38 universidades con esta especialidad en el país y en el 2010 hubo 1.800 nuevos colegiados. Los profesores no tienen tiempo y no son especialistas. El tutor es el tutor, el psicólogo es el psicólogo”, afirmó.

A SU SERVICIO

Usted puede prevenir el abuso

1 Detecte si su hijo es víctima de ‘bullying’. Bajas notas, búsqueda de aislamiento, no querer ir al colegio y cambios de estado de ánimo son algunos indicadores.

2 También es bueno detectar si su hijo es el agresor. Si nota una gran necesidad de imponerse, comportamiento impulsivo o violento, su hijo podría estar hostigando a otros niños.

3 El colegio debe ser un aliado. Hable con los profesores y directivos del colegio sobre el problema. No pelee ni haga escándalos, pues podría empeorar las cosas para su hijo.

4 Si no ve resultados, acérquese a la Defensoría del Niño y del Adolescente (Demuna) más cercana. Allí los psicólogos y especialistas lo ayudarán.

5 Esfuércese por mantener la comunicación con su hijo. El cambio de colegio debe ser la última opción.

LAS CIFRAS

80 menores de edad se suicidaron y otros 300 intentaron hacerlo durante el año 2010.

34% de víctimas de ‘bullying’ no comunican los hechos según estudios del profesor Miguel Oliveros (UNMSM).

64% de los compañeros que observan el abuszo no tienen interés en defender a la víctima.

25% de docentes y padres de familia no reacciona ni protegen a las víctimas.

Fuente: El Comercio.com