pisa 2012

Nos hemos (mal) acostumbrado a usar las pruebas PISA como el referente principal para evaluar la calidad de la educación de los países del mundo que participan en esas pruebas (autocríticamente, me incluyo). A partir de PISA se jerarquiza países según su educación y Perú queda entre los coleros. No es que la educación peruana no merezca una evaluación negativa, pero me preocupa que haya una sola referencia para algo tan complejo y diverso como la educación y que entreguemos a Andreas Schleicher y su equipo de la OECD tanto peso en la evaluación y jerarquización de la educación mundial.

¿Qué pasaría si se tomaran evaluaciones mundiales de la educación inicial o en 5to de primaria? ¿Si se evaluara luego del final del proceso educativo escolar- universitario la capacidad de los egresados de crear ciencia, tecnología, patentes, start ups, innovaciones en ciencias sociales? ¿Qué pasaría si en lugar de evaluar matemáticas, lectura y ciencias se evaluara arte, creatividad, habilidades sociales, informática, desarrollo psicomotor, deportes, o capacidad de resolver problemas cotidianos? Por ejemplo, reaccionar ante un desastre o accidente, producir manualmente alguna pieza de madera o fierro para reparar una máquina, etc.

Claro, como son pruebas muy difíciles de diseñar, estandarizar y crear rúbricas de evaluación, no se hacen y se regresa al esquema conservador de hace siglos, de privilegiar las matemáticas y la lectura como claves para evaluar una buena educación, a pesar de las centenares de evidencias de que eso no define el éxito personal y profesional de las personas, desconociendo los aportes de la investigación respecto a inteligencias múltiples y emocional, emprendedurismo, habilidades sociales, factores decisivos del carácter, etc.

El problema es que mientras sigamos anclados a las pruebas PISA como único referente, seguiremos en el círculo vicioso de autocondenarnos como fracasados y orientar los mayores quehaceres del Ministerio de Educación y los colegios hacia las matemáticas y la lectura.

¿Por qué no juntarse entre países que tienen preocupaciones y afinidades en estos temas para crear una prueba alternativa a PISA, que ayude a equilibrar el peso exclusivo que tiene actualmente PISA en el escenario educativo mundial?

León Trahtemberg

Fuente: Diario Correo

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