alumno

Padres y directores podrían repasar las señales sugeridas por Alfie Kohn para detectar las clases retrógradas y así diferenciarlas de las innovadoras (“What to Look for in a Classroom”; Educational Leadership September 1996).

CLASES RETRÓGRADAS

CLASES INNOVADORAS

Las carpetas están alineadas mirando la pizarra, o, conforman grupos para facilitar la interacción entre estudiantes.

 

Las paredes están desnudas o tienen colgadas en ellas los reglamentos, cuadros de honor, posters comerciales o en cambio, contienen los trabajos y relatos de diversos alumnos y anécdotas de las clases de la semana.

 

Las caras de los alumnos expresan aburrimiento o entusiasmo.

 

Hay total silencio en clase exceptuando la voz del profesor, o hay frecuentes intercambios y conversaciones.

 

El profesor usualmente está ubicado delante de la clase , o aparece confundido con los alumnos dando vueltas por las carpetas.

 

El tono de voz del profesor es controlista e imperativo , o respetuoso y cálido.

 

La reacción de los estudiantes ante el visitante es de indiferencia , o en cambio le dan la bienvenida, deseosos de explicarle lo que hacen o de hacerle preguntas.

 

La discusión en clases son todas medidas por el profesor, poniendo énfasis en hechos y preguntas, o en cambio, los alumnos preguntan tanto como el profesor e intercambian opiniones entre sí, dando énfasis a las explicaciones reflexivas sobre temas complicados.

 

Las actividades en clase son todas iguales para todos los alumnos que trabajan solitarios cuando el profesor no está hablando , o en cambio, hay diferentes actividades realizándose simultáneamente y trabajo por pares o grupos de estudiantes
Los recursos predominantes son los libros, hojas de trabajo y materiales de instrucción (debidamente ordenadas) o, en cambio, amontonamiento de diversos materiales, recursos artísticos, animales, plantas, aparatos científicos, como si fuera un centro de aprendizaje.

 

Los espacios escolares fuera de las aulas se usan para exhibir los premios y trofeos o conforman espacios con atmósfera agradable, acogedora, con gente que gusta pasear, exhibiendo los proyectos de los alumnos en los corredores.

 

Sumado a eso, se observa que los funcionarios son fríos e indiferentes a los visitantes o en cambio los reciben de buena gana con entusiasmo.

 

No es tan difícil sacar conclusiones.

León Trahtemberg

Fuente: Diario Correo

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